lunes, 8 de diciembre de 2014

Reseña: Las sombras de África

De la mano de 

Título: Las sombras de África
Autor: Bianca Aparicio Vinsonneau
Editorial: Círculo Rojo
Año de publicación: 2014
Páginas: 326
ISBN: 9788490767610
Precio: 14,95 €

"A finales del s. XVIII, en remotas tierras africanas, la aldea de Kofi fue salvajemente atacada y él capturado para ser convertido en esclavo. Gracias a un inesperado giro del destino, burló a la muerte librándose de ser embarcado rumbo a las plantaciones del nuevo mundo, a cambio de permanecer prisionero en el Castillo de Cape Coast. Desde allí, arriesgando su vida, consiguió mantener una correspondencia secreta con el amor de su vida. Doscientos años después, la antropóloga Claudia Carpio es enviada a la que un día fue conocida como la Costa de Oro. Está inmersa en la publicación más importante de su carrera, cuando las misteriosas cartas llegan a sus manos. Inquieta por su brusco y desconcertante final, se ve empujada a investigar el turbio pasado para descubrir qué es lo que le ocurrió a Kofi y por qué dejó de escribir, sin sospechar que ciertas páginas de la historia no se han cerrado y la envolverán en un peligroso juego.
Una novela que nos transportará a exóticos lugares en un intenso viaje a través del tiempo y de las emociones humanas más profundas."

OPINIÓN PERSONAL

En primer lugar, agradecer a la autora sus atenciones con nosotros al ofrecernos reseñar su novela que además nos mandó dedicada. He de decir que me picaba la curiosidad a la hora de abordar esta historia, a la par que tenía un poco de miedo, ya que el tema de la esclavitud resulta complejo y duro, ha sido mi primer contacto con el mismo y la verdad es que no podría estar más satisfecha.

Como bien indica la sinopsis, en la novela podemos encontrar dos historias distintas: por un lado, las andanzas de Bianca, investigadora especializada en el campo de la antropología que deberá viajar hasta África para abordar un reciente proyecto. Por otro lado, la historia de Kofi, separado de su familia y condenado a la esclavitud en un fuerte británico rodeado de tiranos (salvando alguna que otra excepción. Ambos personajes van a tener que enfrentarse a toda una serie de situaciones impuestas en el discurrir de sus caminos, de las que saldrán más o menos airosos, pero que, en consecuencia, les harán crecer, cambiar y descubrir varias cosas.
Y hasta aquí puedo leer, dado el intrépido ritmo de ambas historias, en las que cada capítulo supone toda una serie de novedades. 
Lo primero que quiero abordar es el hecho de que en un mismo libro confluyan dos historias completamente distintas. Supongo que a más de una persona le habrá pasado el hecho de que una acabe comiéndose a la otra, o que haya unos capítulos que resulten de mayor interés mientras que los otros lo único que hacen es frenar el ritmo de lectura. Pues este no es el caso, las tramas avanzan con vida y energía, ambas interesantes por igual, complementándose mutuamente redondeando la novela en un final de ternura, de realización prácticamente, porque al igual que los personajes, el lector pasa a ansiar descubrir como termina la historia de Kofi.

Hablemos por separado. Por un lado, la trama de Claudia nos presenta un viaje lleno de dificultades en no muy grata compañía. Me gustaría resaltar un aspecto concreto, y es el verismo de las descripciones, que parecen trasladarte a la propia África, a caminar entre sus calles y conocer a sus gentes. Se nota que Bianca sabe de lo que habla, que ella misma lo ha visto, y tú, cómo lector lo crees a pies juntillas dado que esas descripciones no se consiguen sino experimentando lo que narran, una pasada. Las experiencias que vive Claudia son de lo más variadas, de modo que la historia cuenta con momentos de tensión, románticos, de misterio... y otros que son transicciones, sin ser aburridas, para nada. Personalmente, cuando leía el afán de Claudia por sumergirse en archivos, buscar documentación, sentía una gran empatía, dado que es un ambiente que se conoce, que harta, que gusta... en fin, tanto satisfactorio como tedioso, y todo queda reflejado en la novela. Si bien, un punto que no me ha gustado demasiado es que la vertiente más romántica de la novela avanza muy deprisa y con cambios, en apariencia, demasiado drásticos (aunque bien es verdad que en la historia pasa un tiempo entre unas cosas y otras) por lo que el final es un poco abrupto en ese sentido.
Por otro lado, la línea de Kofi es mucho más dura, lo que viene a ser el principio, el trato de los esclavos o las torturas a los que lo sometían son desagradables y en ese aspecto pueden hacer la lectura menos apetecible. Pero bueno, yo, como persona sensible para estas cosas, se llevan bien, se mencionan pero no existe un regodeo (al fin y al cabo es la mano de Kofi la que escribe tales líneas, normal que no las quiera recordar) en esos momentos, sino que se ven compensados con dosis de ternura, con momentos de avance. La verdad es que es una historia que me ha parecido muy interesante, que te deja muchas veces con la miel en los labios y consigue tanto hacerte sonreír como morderte las uñas con angustia. Adoro a Mama Akosiwa, en serio, uno de esos personajes fuertes que albergan una ternura interior que es maravillosa.

En resumidas cuentas, esta ha sido una lectura deliciosa, entretenida, adictiva, dulce y triste a la vez, que me ha enganchado hasta tal punto que no me ha quedado más remedio que devorarla en menos de una semana. Bianca Aparicio mezcla novela histórica (incluso las fuentes aparecen al final, algo que me encanta), con toques de tensión y romance, dando lugar a un libro redondo de sabor agridulce.
Enhorabuena a la autora por este debut, por acercar al lector una cultura tan lejana y por su generosidad.

4,5 de 5

lunes, 8 de diciembre de 2014

Reseña: Las sombras de África

De la mano de 

Título: Las sombras de África
Autor: Bianca Aparicio Vinsonneau
Editorial: Círculo Rojo
Año de publicación: 2014
Páginas: 326
ISBN: 9788490767610
Precio: 14,95 €

"A finales del s. XVIII, en remotas tierras africanas, la aldea de Kofi fue salvajemente atacada y él capturado para ser convertido en esclavo. Gracias a un inesperado giro del destino, burló a la muerte librándose de ser embarcado rumbo a las plantaciones del nuevo mundo, a cambio de permanecer prisionero en el Castillo de Cape Coast. Desde allí, arriesgando su vida, consiguió mantener una correspondencia secreta con el amor de su vida. Doscientos años después, la antropóloga Claudia Carpio es enviada a la que un día fue conocida como la Costa de Oro. Está inmersa en la publicación más importante de su carrera, cuando las misteriosas cartas llegan a sus manos. Inquieta por su brusco y desconcertante final, se ve empujada a investigar el turbio pasado para descubrir qué es lo que le ocurrió a Kofi y por qué dejó de escribir, sin sospechar que ciertas páginas de la historia no se han cerrado y la envolverán en un peligroso juego.
Una novela que nos transportará a exóticos lugares en un intenso viaje a través del tiempo y de las emociones humanas más profundas."

OPINIÓN PERSONAL

En primer lugar, agradecer a la autora sus atenciones con nosotros al ofrecernos reseñar su novela que además nos mandó dedicada. He de decir que me picaba la curiosidad a la hora de abordar esta historia, a la par que tenía un poco de miedo, ya que el tema de la esclavitud resulta complejo y duro, ha sido mi primer contacto con el mismo y la verdad es que no podría estar más satisfecha.

Como bien indica la sinopsis, en la novela podemos encontrar dos historias distintas: por un lado, las andanzas de Bianca, investigadora especializada en el campo de la antropología que deberá viajar hasta África para abordar un reciente proyecto. Por otro lado, la historia de Kofi, separado de su familia y condenado a la esclavitud en un fuerte británico rodeado de tiranos (salvando alguna que otra excepción. Ambos personajes van a tener que enfrentarse a toda una serie de situaciones impuestas en el discurrir de sus caminos, de las que saldrán más o menos airosos, pero que, en consecuencia, les harán crecer, cambiar y descubrir varias cosas.
Y hasta aquí puedo leer, dado el intrépido ritmo de ambas historias, en las que cada capítulo supone toda una serie de novedades. 
Lo primero que quiero abordar es el hecho de que en un mismo libro confluyan dos historias completamente distintas. Supongo que a más de una persona le habrá pasado el hecho de que una acabe comiéndose a la otra, o que haya unos capítulos que resulten de mayor interés mientras que los otros lo único que hacen es frenar el ritmo de lectura. Pues este no es el caso, las tramas avanzan con vida y energía, ambas interesantes por igual, complementándose mutuamente redondeando la novela en un final de ternura, de realización prácticamente, porque al igual que los personajes, el lector pasa a ansiar descubrir como termina la historia de Kofi.

Hablemos por separado. Por un lado, la trama de Claudia nos presenta un viaje lleno de dificultades en no muy grata compañía. Me gustaría resaltar un aspecto concreto, y es el verismo de las descripciones, que parecen trasladarte a la propia África, a caminar entre sus calles y conocer a sus gentes. Se nota que Bianca sabe de lo que habla, que ella misma lo ha visto, y tú, cómo lector lo crees a pies juntillas dado que esas descripciones no se consiguen sino experimentando lo que narran, una pasada. Las experiencias que vive Claudia son de lo más variadas, de modo que la historia cuenta con momentos de tensión, románticos, de misterio... y otros que son transicciones, sin ser aburridas, para nada. Personalmente, cuando leía el afán de Claudia por sumergirse en archivos, buscar documentación, sentía una gran empatía, dado que es un ambiente que se conoce, que harta, que gusta... en fin, tanto satisfactorio como tedioso, y todo queda reflejado en la novela. Si bien, un punto que no me ha gustado demasiado es que la vertiente más romántica de la novela avanza muy deprisa y con cambios, en apariencia, demasiado drásticos (aunque bien es verdad que en la historia pasa un tiempo entre unas cosas y otras) por lo que el final es un poco abrupto en ese sentido.
Por otro lado, la línea de Kofi es mucho más dura, lo que viene a ser el principio, el trato de los esclavos o las torturas a los que lo sometían son desagradables y en ese aspecto pueden hacer la lectura menos apetecible. Pero bueno, yo, como persona sensible para estas cosas, se llevan bien, se mencionan pero no existe un regodeo (al fin y al cabo es la mano de Kofi la que escribe tales líneas, normal que no las quiera recordar) en esos momentos, sino que se ven compensados con dosis de ternura, con momentos de avance. La verdad es que es una historia que me ha parecido muy interesante, que te deja muchas veces con la miel en los labios y consigue tanto hacerte sonreír como morderte las uñas con angustia. Adoro a Mama Akosiwa, en serio, uno de esos personajes fuertes que albergan una ternura interior que es maravillosa.

En resumidas cuentas, esta ha sido una lectura deliciosa, entretenida, adictiva, dulce y triste a la vez, que me ha enganchado hasta tal punto que no me ha quedado más remedio que devorarla en menos de una semana. Bianca Aparicio mezcla novela histórica (incluso las fuentes aparecen al final, algo que me encanta), con toques de tensión y romance, dando lugar a un libro redondo de sabor agridulce.
Enhorabuena a la autora por este debut, por acercar al lector una cultura tan lejana y por su generosidad.

4,5 de 5