jueves, 6 de noviembre de 2014

Reseña: Cuentos completos

De la mano de:

Título: Cuentos completos
Autor: Hans Christian Andersen
Editorial: Cátedra
Año de publicación: 2012
Páginas: 1232
ISBN: 9788437629957
Precio: 32,70 €

"Lázaro de Tormes, con una ironía no exenta de amargura, justifica la narración de sus «fortunas y adversidades», «porque consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuánto más hicieron los que, siéndoles contraria, con fuerza y maña remando, salieron a buen puerto». Andersen, hijo de un zapatero remendón y de una lavandera, escribe también su Autobiografía —que titula" El cuento de mi vida sin literatura" — para mostrar a los advenedizos, aduladores y nacidos en noble cuna cuán poco se les debe. Y él, que en su" Viaje por España" recuerda una vez más que prefería llamar cisnes a los gansos, dibuja en el «cuento de su vida» el mismo caso del patito feo…De su padre recuerda que le hacía dibujos y teatro y le leía" Las mil y una noches" . Su afición a la lectura y su capacidad para memorizar escenas lo llevó al teatro. No triunfó como actor ni como dramaturgo; tampoco como poeta. Pero cuando los" Cuentos" lo convirtieron en cisne, pudo decir de su vida que fue «un cuento hermoso, rico y feliz».No hay cuento más maravilloso que la vida, concluía al final de su" Viaje por España" . Pero en los suyos no todo ocurre en un jardín. No fueron los niños el destinatario primero de los cuentos, y pudo ver los cipreses como «signos de admiración». Sus cuentos son un espejo, donde lo mismo quedan reflejadas las penas de amor que el lado oscuro de la sociedad circundante. Podríamos añadir que sus cuentos destilan simpatía, esa «cosa extraña que no se puede comprar con dinero ni cambiarse por todo el calor del corazón, porque es un don que cae como el maná en el desierto».Viajó con Goethe, conoció a Dickens, fue invitado por Liszt y recibido por príncipes y reyes. En España saludó al duque de Rivas, y a Hartzenbusch, con quien pudo departir en alemán, aunque le dolió comprobar que desconocía sus cuentos…..."

OPINIÓN PERSONAL

El que suela leer este blog sabe que suelo decantarme bastante por las ediciones que ofrece Anaya (especialmente Cátedra y, en algunos casos, Alianza) que, al margen de lo que puedan costar, creo que son de las más completas que puede encontrarse en el mercado español. Sí que es cierto que, en ocasiones, la calidad de la traducción es desigual, pero sea como sea, a mí, al menos, nunca me decepcionan.

Cierto es que hace tiempo que este libro está en mis manos, pero leyéndolo detenidamente en algunos aspectos creo que ha merecido la pena la espera, ya que no es la primera vez que me meto entre pecho y espalda una señora cantidad de páginas con intenso contenido y termino aborreciendo la obra en cuestión. Por este motivo, he querido coger la obra de Andersen con algo más de calma, seleccionando los relatos que en cada momento me apetecía leer, buscando datos sobre su vida personal en las secciones de biografía y comprendiendo a esta figura un poquito más, lo que me ha llevado a sorprenderme en varias ocasiones.
En su interior encontramos historias de todo tipo, unas de amor entre parejas de amantes, otras de relaciones fraternales, entre madres e hijos... Y aunque este cariño suele poblar, de una u otra manera, todas las historias, no se convierte en el motivo principal de la historia en la mayoría de ocasiones o, de hacerlo, no es un amor repetitivo, denso y cansino como en ocasiones sucede con la literatura del romanticismo. Tengo que reconocer que, aunque en ocasiones la descripción resultaría más del agrado de Tolkien que del mío, ha conseguido encontrar un equilibrio entre la perfecta construcción espacio-temporal de los paisajes (no tanto de los personajes) y una escritura ligera que no interrumpe el ritmo de la narración, sino que te permite imaginar de tal manera que te sume dentro de la propia historia.

En cuanto a la parte más académica, no tan literaria, como siempre, resulta bastante completa. Más que probable es que se hayan quedado fuera datos y datos de la biografía del propio Andersen que ni él mismo quisiera relatar en sus escritos, pero quiero resaltar algo que hasta hace unos meses me era desconocido y que, posiblemente, haya sido uno de los hitos más desapercibidos en la segunda mitad del XIX español y fue su estancia y viajes por nuestras tierras. Me da rabia pensar que un pequeño Hans Christian estuviera en brazos de un soldado español y que este recuerdo hiciera que viniera aquí muchos años más tarde para encontrarse con un país que no sólo no respondía a sus ideales casi exóticos, sino que el desconocimiento sobre su figura (tampoco quiero entrar a valorar el ego del autor) no hiciera salvo que entristecerle. Algún día tendríamos que arrepentirnos de no haberlo sabido valorar y aquí estoy yo quejándome de ello hoy. (Y sí, soy consciente de que la moda de la fotografía es francesa y no española).

En definitiva, Andersen es una figura increíblemente reconocida por unos pocos de sus relatos, asombrosamente desconocida por la gran mayoría de ellos y desesperadamente desapercibido como personaje histórico. Cuentos completos puede que no sea la obra más barata para comprarse en un día de capricho, pero sí una de las más agradecidas que se pueda tener entre las manos.

4 de 5

1 comentario:

Tamara López dijo...

Tengo muchas ganas de leerlo :D

jueves, 6 de noviembre de 2014

Reseña: Cuentos completos

De la mano de:

Título: Cuentos completos
Autor: Hans Christian Andersen
Editorial: Cátedra
Año de publicación: 2012
Páginas: 1232
ISBN: 9788437629957
Precio: 32,70 €

"Lázaro de Tormes, con una ironía no exenta de amargura, justifica la narración de sus «fortunas y adversidades», «porque consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuánto más hicieron los que, siéndoles contraria, con fuerza y maña remando, salieron a buen puerto». Andersen, hijo de un zapatero remendón y de una lavandera, escribe también su Autobiografía —que titula" El cuento de mi vida sin literatura" — para mostrar a los advenedizos, aduladores y nacidos en noble cuna cuán poco se les debe. Y él, que en su" Viaje por España" recuerda una vez más que prefería llamar cisnes a los gansos, dibuja en el «cuento de su vida» el mismo caso del patito feo…De su padre recuerda que le hacía dibujos y teatro y le leía" Las mil y una noches" . Su afición a la lectura y su capacidad para memorizar escenas lo llevó al teatro. No triunfó como actor ni como dramaturgo; tampoco como poeta. Pero cuando los" Cuentos" lo convirtieron en cisne, pudo decir de su vida que fue «un cuento hermoso, rico y feliz».No hay cuento más maravilloso que la vida, concluía al final de su" Viaje por España" . Pero en los suyos no todo ocurre en un jardín. No fueron los niños el destinatario primero de los cuentos, y pudo ver los cipreses como «signos de admiración». Sus cuentos son un espejo, donde lo mismo quedan reflejadas las penas de amor que el lado oscuro de la sociedad circundante. Podríamos añadir que sus cuentos destilan simpatía, esa «cosa extraña que no se puede comprar con dinero ni cambiarse por todo el calor del corazón, porque es un don que cae como el maná en el desierto».Viajó con Goethe, conoció a Dickens, fue invitado por Liszt y recibido por príncipes y reyes. En España saludó al duque de Rivas, y a Hartzenbusch, con quien pudo departir en alemán, aunque le dolió comprobar que desconocía sus cuentos…..."

OPINIÓN PERSONAL

El que suela leer este blog sabe que suelo decantarme bastante por las ediciones que ofrece Anaya (especialmente Cátedra y, en algunos casos, Alianza) que, al margen de lo que puedan costar, creo que son de las más completas que puede encontrarse en el mercado español. Sí que es cierto que, en ocasiones, la calidad de la traducción es desigual, pero sea como sea, a mí, al menos, nunca me decepcionan.

Cierto es que hace tiempo que este libro está en mis manos, pero leyéndolo detenidamente en algunos aspectos creo que ha merecido la pena la espera, ya que no es la primera vez que me meto entre pecho y espalda una señora cantidad de páginas con intenso contenido y termino aborreciendo la obra en cuestión. Por este motivo, he querido coger la obra de Andersen con algo más de calma, seleccionando los relatos que en cada momento me apetecía leer, buscando datos sobre su vida personal en las secciones de biografía y comprendiendo a esta figura un poquito más, lo que me ha llevado a sorprenderme en varias ocasiones.
En su interior encontramos historias de todo tipo, unas de amor entre parejas de amantes, otras de relaciones fraternales, entre madres e hijos... Y aunque este cariño suele poblar, de una u otra manera, todas las historias, no se convierte en el motivo principal de la historia en la mayoría de ocasiones o, de hacerlo, no es un amor repetitivo, denso y cansino como en ocasiones sucede con la literatura del romanticismo. Tengo que reconocer que, aunque en ocasiones la descripción resultaría más del agrado de Tolkien que del mío, ha conseguido encontrar un equilibrio entre la perfecta construcción espacio-temporal de los paisajes (no tanto de los personajes) y una escritura ligera que no interrumpe el ritmo de la narración, sino que te permite imaginar de tal manera que te sume dentro de la propia historia.

En cuanto a la parte más académica, no tan literaria, como siempre, resulta bastante completa. Más que probable es que se hayan quedado fuera datos y datos de la biografía del propio Andersen que ni él mismo quisiera relatar en sus escritos, pero quiero resaltar algo que hasta hace unos meses me era desconocido y que, posiblemente, haya sido uno de los hitos más desapercibidos en la segunda mitad del XIX español y fue su estancia y viajes por nuestras tierras. Me da rabia pensar que un pequeño Hans Christian estuviera en brazos de un soldado español y que este recuerdo hiciera que viniera aquí muchos años más tarde para encontrarse con un país que no sólo no respondía a sus ideales casi exóticos, sino que el desconocimiento sobre su figura (tampoco quiero entrar a valorar el ego del autor) no hiciera salvo que entristecerle. Algún día tendríamos que arrepentirnos de no haberlo sabido valorar y aquí estoy yo quejándome de ello hoy. (Y sí, soy consciente de que la moda de la fotografía es francesa y no española).

En definitiva, Andersen es una figura increíblemente reconocida por unos pocos de sus relatos, asombrosamente desconocida por la gran mayoría de ellos y desesperadamente desapercibido como personaje histórico. Cuentos completos puede que no sea la obra más barata para comprarse en un día de capricho, pero sí una de las más agradecidas que se pueda tener entre las manos.

4 de 5

1 comentario:

Tamara López dijo...

Tengo muchas ganas de leerlo :D