jueves, 7 de agosto de 2014

Reseña: El joven Lovecraft Nº2

De la mano de:

Título: El joven Lovecraft
Autor: José Oliver y Bartolo Torres
Editorial: Diábolo
Año de publicación: 2011
Páginas: 106
ISBN: 9788493494940
Precio: 14,95 €

"El joven Lovecraft lleva varios años apareciendo en la red en forma de tiras cómicas, y desde el primer momento ha enganchado a una amplia legión de seguidores que siguen las visicitudes de la infancia de Howie y de la amplia galería de personajes secundarios que desfilan por sus viñetas. 
Este álbum recoge todas las tiras aparecidas en internet, revisadas por los autores, y muchas más inéditas hasta ahora. Como tributo al personaje, el tomo contará con una amplia galería de ilustraciones de los siguientes autores: Dani Cruz, Jaume Balaguer, Cels Piñol, Maria Picassó, Ryan Spencer, Francois Launet, Felix Diaz, Rafael Macías, Laura Benzo, Guillem March, Sagar Fornies, Roger Ibáñez, Víctor Ibáñez, Meritxell Ribas, Oriol Hernández, Sergio Bleda y Miki Montlló."

OPINIÓN PERSONAL

Tal y como dije en la reseña del primer tomo, El joven Lovecraft se ha convertido, bajo mi punto de vista, en uno de los iconos actuales del humor por tiras. Alejado de la crítica de Mafalda o incluso del humor mordaz de Calvin y Hobbes, este joven escritor pone de manifiesto la rica cultura literaria que tiene detrás, convirtiendo sus páginas en algo ameno a la par que educativo.

Es complicado hablar de este segundo volumen sin hacer referencia al primero, y, como ya comenté, no siento una gran pasión por el auténtico Howard Lovecraft, pero sí que siento un gran interés que aumenta con cada viñeta de estos autores, y es que las aventuras de Howie no son sólo las tribulaciones de un joven algo excéntrico, con amigos aún más excéntricos y una compañera de juegos extrañamente normal en ese universo de locura sobrenatural que le rodea, sino que es, de una manera muy somera, un retrato de sus intereses, de lo que cuentan sus páginas, de lo que hubiera podido ser su vida de haberla escrito él mismo...
En esta ocasión sus aventuras vuelven a llevarnos junto a Poe o Rimbaud, junto a grandes clásicos de la literatura bajo su peculiar punto de vista, nos llevan hasta el más allá y al más acá, de los perros infernales de otra dimensión a los estudiantes de intercambio a apenas unos kilómetros de distancia. Así, Oliver y Torres son capaces de poner en unos pocos centímetros cuadrados realidades que están, literalmente, a mundos de distancia. En este caso encontramos bastantes más viñetas que siguen un cierto hilo conductor para, poco después, llevarnos a aventuras diametralmente opuestas, y es parte de su encanto el no necesitar leer y releer sus páginas para entender absolutamente todo. Lamentablemente, consiguen que tengas que hacerlo para no aburrirte. Y varias veces, por cierto.


En cuanto al diseño de Howie, Siouxie y los demás seres intergalácticos, por llamarlos de alguna manera, sólo puede decirse que continúan con la simplicidad que nos dejaban ver al principio, dejando de lado lo superficial, lo recargado y lo innecesario para centrarnos en personajes humanos algo apáticos y animales de los más humanos. Un Calvin en blanco y negro capaz de hacernos ver la parte más esotérica de un mundo a medio camino entre lo infantil y lo adulto.

Me alegra ver que Oliver y Torres han sabido renovarse sin perder demasiado su propia esencia, traernos nuevas aventuras con algunas caras conocidas y otras tantas nuevas que no hacen sino aumenta un universo que, espero, se haga más y más rico según vayan avanzando sus aventuras.


4 de 5

jueves, 7 de agosto de 2014

Reseña: El joven Lovecraft Nº2

De la mano de:

Título: El joven Lovecraft
Autor: José Oliver y Bartolo Torres
Editorial: Diábolo
Año de publicación: 2011
Páginas: 106
ISBN: 9788493494940
Precio: 14,95 €

"El joven Lovecraft lleva varios años apareciendo en la red en forma de tiras cómicas, y desde el primer momento ha enganchado a una amplia legión de seguidores que siguen las visicitudes de la infancia de Howie y de la amplia galería de personajes secundarios que desfilan por sus viñetas. 
Este álbum recoge todas las tiras aparecidas en internet, revisadas por los autores, y muchas más inéditas hasta ahora. Como tributo al personaje, el tomo contará con una amplia galería de ilustraciones de los siguientes autores: Dani Cruz, Jaume Balaguer, Cels Piñol, Maria Picassó, Ryan Spencer, Francois Launet, Felix Diaz, Rafael Macías, Laura Benzo, Guillem March, Sagar Fornies, Roger Ibáñez, Víctor Ibáñez, Meritxell Ribas, Oriol Hernández, Sergio Bleda y Miki Montlló."

OPINIÓN PERSONAL

Tal y como dije en la reseña del primer tomo, El joven Lovecraft se ha convertido, bajo mi punto de vista, en uno de los iconos actuales del humor por tiras. Alejado de la crítica de Mafalda o incluso del humor mordaz de Calvin y Hobbes, este joven escritor pone de manifiesto la rica cultura literaria que tiene detrás, convirtiendo sus páginas en algo ameno a la par que educativo.

Es complicado hablar de este segundo volumen sin hacer referencia al primero, y, como ya comenté, no siento una gran pasión por el auténtico Howard Lovecraft, pero sí que siento un gran interés que aumenta con cada viñeta de estos autores, y es que las aventuras de Howie no son sólo las tribulaciones de un joven algo excéntrico, con amigos aún más excéntricos y una compañera de juegos extrañamente normal en ese universo de locura sobrenatural que le rodea, sino que es, de una manera muy somera, un retrato de sus intereses, de lo que cuentan sus páginas, de lo que hubiera podido ser su vida de haberla escrito él mismo...
En esta ocasión sus aventuras vuelven a llevarnos junto a Poe o Rimbaud, junto a grandes clásicos de la literatura bajo su peculiar punto de vista, nos llevan hasta el más allá y al más acá, de los perros infernales de otra dimensión a los estudiantes de intercambio a apenas unos kilómetros de distancia. Así, Oliver y Torres son capaces de poner en unos pocos centímetros cuadrados realidades que están, literalmente, a mundos de distancia. En este caso encontramos bastantes más viñetas que siguen un cierto hilo conductor para, poco después, llevarnos a aventuras diametralmente opuestas, y es parte de su encanto el no necesitar leer y releer sus páginas para entender absolutamente todo. Lamentablemente, consiguen que tengas que hacerlo para no aburrirte. Y varias veces, por cierto.


En cuanto al diseño de Howie, Siouxie y los demás seres intergalácticos, por llamarlos de alguna manera, sólo puede decirse que continúan con la simplicidad que nos dejaban ver al principio, dejando de lado lo superficial, lo recargado y lo innecesario para centrarnos en personajes humanos algo apáticos y animales de los más humanos. Un Calvin en blanco y negro capaz de hacernos ver la parte más esotérica de un mundo a medio camino entre lo infantil y lo adulto.

Me alegra ver que Oliver y Torres han sabido renovarse sin perder demasiado su propia esencia, traernos nuevas aventuras con algunas caras conocidas y otras tantas nuevas que no hacen sino aumenta un universo que, espero, se haga más y más rico según vayan avanzando sus aventuras.


4 de 5