sábado, 16 de noviembre de 2013

Reseña: Silvia y Bruno

De la mano de:

Título: Silvia y Bruno
Autor: Lewis Carroll
Editorial: Akal
Año de publicación: 2013
Páginas: 592
ISBN: 9788446032595
Precio: 15€

"Desarrollada a partir de dos cuentos que aparecieron en "Aunt’s Judy Magazine" en 1867, "Silvia y Bruno" fue redactada tomando como base una colección de notas, canciones, poemas y fragmentos de diálogo recopilados por Lewis Carrol durante años. Las aventuras de estos dos niños, estructuradas en una composición extraordinaria que requiere la complicidad del lector, constituyen la digna continuación, dentro de otro ambiente, del mundo creado en "Alicia en el País de las Maravillas" y "A través del espejo". En la obra, realidad y ficción se entremezclan mostrando un fabuloso retrato de la sociedad victoriana. Aventuras para niños o fantasías para adultos, "Silvia y Bruno" es la más desconocida de las producciones de Carrol, y sin embargo, fue la más apreciada por este autor universal."


OPINIÓN PERSONAL

Las obras de Lewis Carroll pueden contarse con los dedos de las manos, al menos lo que son novelas, y si nos ceñimos a las conocidas, nos sobran incluso de una de ellas. Sin embargo, he decidido ir adentrándome en su universo, más allá del clásico Alicia en el País de las Maravillas o Fantasmagoría, y la verdad es que estoy descubriendo un mundo de literatura infantil y cuentos de hadas que no esperaba que diera para tanto.

Cabe decir que el prólogo de esta obra da mucho de sí, ya que nos mete de lleno en la historia, en el momento en que nace, en cómo se pensó para ser leída... Y creo que éste es un apartado al que hay que hacerle más caso del que le hice yo, ya que es demasiado extensa y una obra demasiado propia para leer de una manera para la que no ha sido concebida. En su momento se publicó como dos volúmenes de Aunt Judy's Magazine separados en el tiempo, y me da la sensación de que al haberlos leído de golpe, el efecto no ha sido el mismo que el que hubiera podido tener en mí de haberlo tomado con más calma. De la misma manera, se publicaba de manera mensual, por lo que se convierte, no sólo en una novela destinada a dejar con ganas de más para vender una siguiente entrega, sino para darle vueltas y sacarle todo el jugo a algo que no permite una lectura más continua como la que hice yo. En definitiva, si cogéis Silvia y Bruno, por favor, tomadlo con calma y dosificar cada uno de los capítulos o, por el contrario, os saturaréis pronto de ello.
En cuanto al argumento, si bien redunda mucho en el sinsentido de Carroll y en esos mundos casi oníricos donde una rata se transforma en un león o donde lo absurdo se torna lógico para sus personajes, tiene algunas tramas que se van desarrollando de manera lenta pero continua como la conspiración de corte donde el padre de Silvia y Bruno casi parece pasar desapercibido a pesar de ser el rey, la relación entre un joven doctor y lady Muriel y el cariño que muestra el narrador, casi invisible para los que aparecen en la novela, pero omnipresente para el lector, por Silvia, que casi diría que es una referencia al propio Carroll y la admiración que mostraba por los niños. De cualquier manera, estas historias casi podrían pasarse por alto si vamos deteniéndonos a analizar lo que vamos leyendo, y es que, al contrario de lo que pudiera parecer, las ideas de Carroll dejan de lado ese humor absurdo para convertirse en una doble lectura que deja lo ingenuo para la lógica de los niños que escaparía siempre a los adultos y una segunda más intelectual, con referencias literarias y juegos de palabras que escaparía a los niños y que sólo alguien con ganas de saber más podría llegar a descubrir.


Por su parte, más que personajes o paisajes, Carroll construye ideas que toman forma en los personajes que vemos, como la doble moral de un niño que tan pronto se enfada como ama a muerte a su hermana, la pasión de una madre por hacer quedar al zote de su hijo como una lumbrera o incluso la estupidez vista como brillantes bajo ojos de algunos. Visiones caricaturescas de realidades que hoy día no nos pillan tan lejos. Todo ello acompañado de unas preciosas ilustraciones que me hubiera gustado observar detenidamente para poder entresacar todo lo que, estoy seguro, tienen encerradas en sí mismas. Sinceramente, este libro merecería, si es que no la tiene ya, una tesis doctoral a muchos niveles, y es que no todo se queda en las páginas.

En definitiva, si os apetece, más que leer, dedicar una buena parte de vuestro tiempo a desvelar un acertijo literario y a entresacar los sentidos más ocultos de la obra de Carroll, de su cultura y de sus debilidades, es la obra perfecta. Eso sí, por favor, no hagáis como yo, tomadlo con calma, y evitaréis el saturaros para poder disfrutar de una obra que bien merece la pena.


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sábado, 16 de noviembre de 2013

Reseña: Silvia y Bruno

De la mano de:

Título: Silvia y Bruno
Autor: Lewis Carroll
Editorial: Akal
Año de publicación: 2013
Páginas: 592
ISBN: 9788446032595
Precio: 15€

"Desarrollada a partir de dos cuentos que aparecieron en "Aunt’s Judy Magazine" en 1867, "Silvia y Bruno" fue redactada tomando como base una colección de notas, canciones, poemas y fragmentos de diálogo recopilados por Lewis Carrol durante años. Las aventuras de estos dos niños, estructuradas en una composición extraordinaria que requiere la complicidad del lector, constituyen la digna continuación, dentro de otro ambiente, del mundo creado en "Alicia en el País de las Maravillas" y "A través del espejo". En la obra, realidad y ficción se entremezclan mostrando un fabuloso retrato de la sociedad victoriana. Aventuras para niños o fantasías para adultos, "Silvia y Bruno" es la más desconocida de las producciones de Carrol, y sin embargo, fue la más apreciada por este autor universal."


OPINIÓN PERSONAL

Las obras de Lewis Carroll pueden contarse con los dedos de las manos, al menos lo que son novelas, y si nos ceñimos a las conocidas, nos sobran incluso de una de ellas. Sin embargo, he decidido ir adentrándome en su universo, más allá del clásico Alicia en el País de las Maravillas o Fantasmagoría, y la verdad es que estoy descubriendo un mundo de literatura infantil y cuentos de hadas que no esperaba que diera para tanto.

Cabe decir que el prólogo de esta obra da mucho de sí, ya que nos mete de lleno en la historia, en el momento en que nace, en cómo se pensó para ser leída... Y creo que éste es un apartado al que hay que hacerle más caso del que le hice yo, ya que es demasiado extensa y una obra demasiado propia para leer de una manera para la que no ha sido concebida. En su momento se publicó como dos volúmenes de Aunt Judy's Magazine separados en el tiempo, y me da la sensación de que al haberlos leído de golpe, el efecto no ha sido el mismo que el que hubiera podido tener en mí de haberlo tomado con más calma. De la misma manera, se publicaba de manera mensual, por lo que se convierte, no sólo en una novela destinada a dejar con ganas de más para vender una siguiente entrega, sino para darle vueltas y sacarle todo el jugo a algo que no permite una lectura más continua como la que hice yo. En definitiva, si cogéis Silvia y Bruno, por favor, tomadlo con calma y dosificar cada uno de los capítulos o, por el contrario, os saturaréis pronto de ello.
En cuanto al argumento, si bien redunda mucho en el sinsentido de Carroll y en esos mundos casi oníricos donde una rata se transforma en un león o donde lo absurdo se torna lógico para sus personajes, tiene algunas tramas que se van desarrollando de manera lenta pero continua como la conspiración de corte donde el padre de Silvia y Bruno casi parece pasar desapercibido a pesar de ser el rey, la relación entre un joven doctor y lady Muriel y el cariño que muestra el narrador, casi invisible para los que aparecen en la novela, pero omnipresente para el lector, por Silvia, que casi diría que es una referencia al propio Carroll y la admiración que mostraba por los niños. De cualquier manera, estas historias casi podrían pasarse por alto si vamos deteniéndonos a analizar lo que vamos leyendo, y es que, al contrario de lo que pudiera parecer, las ideas de Carroll dejan de lado ese humor absurdo para convertirse en una doble lectura que deja lo ingenuo para la lógica de los niños que escaparía siempre a los adultos y una segunda más intelectual, con referencias literarias y juegos de palabras que escaparía a los niños y que sólo alguien con ganas de saber más podría llegar a descubrir.


Por su parte, más que personajes o paisajes, Carroll construye ideas que toman forma en los personajes que vemos, como la doble moral de un niño que tan pronto se enfada como ama a muerte a su hermana, la pasión de una madre por hacer quedar al zote de su hijo como una lumbrera o incluso la estupidez vista como brillantes bajo ojos de algunos. Visiones caricaturescas de realidades que hoy día no nos pillan tan lejos. Todo ello acompañado de unas preciosas ilustraciones que me hubiera gustado observar detenidamente para poder entresacar todo lo que, estoy seguro, tienen encerradas en sí mismas. Sinceramente, este libro merecería, si es que no la tiene ya, una tesis doctoral a muchos niveles, y es que no todo se queda en las páginas.

En definitiva, si os apetece, más que leer, dedicar una buena parte de vuestro tiempo a desvelar un acertijo literario y a entresacar los sentidos más ocultos de la obra de Carroll, de su cultura y de sus debilidades, es la obra perfecta. Eso sí, por favor, no hagáis como yo, tomadlo con calma, y evitaréis el saturaros para poder disfrutar de una obra que bien merece la pena.


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