sábado, 8 de diciembre de 2012

Reseña: Mejor Manolo

De la mano de:

Título: Mejor Manolo
Autor: Elvira Lindo
Editorial: Seix Barral
Año de publicación: 2012
Páginas: 192
ISBN: 9788432214561
Precio: 13,95 €

"El célebre Manolito Gafotas regresa con un nuevo episodio de la serie galardonada con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. El mundo ha cambiado en estos diez años, Manolito ha crecido. Por sus páginas desfilan todos los personajes que han dado color a la colección: su madre Cata, su padre Manolo, el abuelo Nicolás, su hermano menor, conocido como «el Imbécil» y destronado por la nueva hermanita, «la Chirli», la sita Asunción, el Orejones, el chulito Yihad… La inimitable mirada de Manolito Gafotas ilumina nuestra realidad (la del mundo mundial) con la agudeza y la frescura de siempre."

OPINIÓN PERSONAL

La sinopsis no miente, "La inimitable mirada de Manolito Gafotas ilumina nuestra realidad (la del mundo mundial) con la agudeza y la frescura de siempre". Creo que, aunque hacía ya siglos que no tocaba uno de los libros de Elvira Lindo (especialmente de este personaje), me ha sorprendido que no hayan envejecido mal en absoluto. Tenía ganas de echarle el guante a un libro así, ameno, ligero, que me hiciera sentir niño otra vez, como cuando aún se tiene la ilusión de leer una simple historia, sin buscar un argumento trascendental ni nada por el estilo. Mejor Manolo es una novela sobre la España más castiza vista desde el inocente (o no tanto) punto de vista de un niño.


Como he dicho antes, el argumento no es un argumento supertrascendental de alguien que pretende asesinar al presidente, un ladrón de grandes bancos o un asesino de monstruos del inframundo. Posiblemente ni siquiera tenga un argumento global, ya que más bien son relatos breves, al estilo de El pequeño Nicolás, en los que este personaje va viviendo sus aventuras de barrio, algo que puede no ser un lugar muy grande, pero para él es como un auténtico universo. Además, a diferencia de los anteriores, esta vez introduce ciertos temas que te ayudan a ubicar mejor a todos los personajes de Carabanchel (Carabanchel Alto) hablando de temas como los triunfos de la Roja, la burbuja inmobiliaria, la crisis... Y, en especial, me gusta cómo enfoca su punto de vista, a veces tan de crío y otras de tan adulto, ese tono ingenuo y simple, pero que tanta verdad lleva a veces en sus palabras, y aunque sigue siendo un niño, Manolito empieza a dejar de ser Manolito para empezar a ser Manolo.


Los personajes siguen siendo redondos, increíblemente logrados, con sus más y sus menos, y aunque no tengan un gran trasfondo, creo que están mejor cuadrados que muchos de los bestseller de thrillers de misterio o cualquier otro estilo y, por supuesto, mucho más creíbles. Creo que gracias a que yo (y tantos otros) que fui un niño de la infancia, como diría el propio Manolito, puedo reconocer a mi madre en la Cata, a ciertas vecinas o conocidas en la Luisa, a mi padre en el suyo... Y, juraría que no me equivoco al decir esto, es por eso por lo que Elvira Lindo ha sabido llegar tanto a tanta gente de tantas edades, y es que, si la gente se identificaba con las historias de Harry Potter, ¿quién no iba a hacerlo con un niño como éste? ¿Quién no ha tenido un amigo como el Orejones López (que es un cerdo traidor)? ¿Quién no ha sentido cierto temor ante un Yihad en su vida o sentido aversión de una Susana Bragassucias? ¿Quién no se ha sorprendido la primera vez que vio a un profesor fuera de la escuela? En definitiva, ¿quién no se siente identificado, por poco que sea, con este Harry Potter de barrio?

La verdad es que no sé muy bien cómo seguir o cómo concluir con esto, porque realmente me ha gustado, ha conseguido volver a recuperar la idea sin fallarme lo más mínimo, pero más que por ser un novelón, porque ha sabido tocarme la fibra sensible, volver a hacerme sentir niño, volver a identificar mi vida con la vida de Manolito, me ha hecho sentir la ilusión de leer algo de uno de esos personajes de libro que marcan tu vida... Y eso es algo que pocos libros consiguen. Y repito, no tiene una trama con recovecos que te hagan pensar, ni unos personajes con mucho trasfondo psicológico, pero es una novela tan redonda que sólo puedo recomendarla y decir una última cosa que siempre he querido decir: Gracias, Elvira Lindo.


5 de 5

sábado, 8 de diciembre de 2012

Reseña: Mejor Manolo

De la mano de:

Título: Mejor Manolo
Autor: Elvira Lindo
Editorial: Seix Barral
Año de publicación: 2012
Páginas: 192
ISBN: 9788432214561
Precio: 13,95 €

"El célebre Manolito Gafotas regresa con un nuevo episodio de la serie galardonada con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. El mundo ha cambiado en estos diez años, Manolito ha crecido. Por sus páginas desfilan todos los personajes que han dado color a la colección: su madre Cata, su padre Manolo, el abuelo Nicolás, su hermano menor, conocido como «el Imbécil» y destronado por la nueva hermanita, «la Chirli», la sita Asunción, el Orejones, el chulito Yihad… La inimitable mirada de Manolito Gafotas ilumina nuestra realidad (la del mundo mundial) con la agudeza y la frescura de siempre."

OPINIÓN PERSONAL

La sinopsis no miente, "La inimitable mirada de Manolito Gafotas ilumina nuestra realidad (la del mundo mundial) con la agudeza y la frescura de siempre". Creo que, aunque hacía ya siglos que no tocaba uno de los libros de Elvira Lindo (especialmente de este personaje), me ha sorprendido que no hayan envejecido mal en absoluto. Tenía ganas de echarle el guante a un libro así, ameno, ligero, que me hiciera sentir niño otra vez, como cuando aún se tiene la ilusión de leer una simple historia, sin buscar un argumento trascendental ni nada por el estilo. Mejor Manolo es una novela sobre la España más castiza vista desde el inocente (o no tanto) punto de vista de un niño.


Como he dicho antes, el argumento no es un argumento supertrascendental de alguien que pretende asesinar al presidente, un ladrón de grandes bancos o un asesino de monstruos del inframundo. Posiblemente ni siquiera tenga un argumento global, ya que más bien son relatos breves, al estilo de El pequeño Nicolás, en los que este personaje va viviendo sus aventuras de barrio, algo que puede no ser un lugar muy grande, pero para él es como un auténtico universo. Además, a diferencia de los anteriores, esta vez introduce ciertos temas que te ayudan a ubicar mejor a todos los personajes de Carabanchel (Carabanchel Alto) hablando de temas como los triunfos de la Roja, la burbuja inmobiliaria, la crisis... Y, en especial, me gusta cómo enfoca su punto de vista, a veces tan de crío y otras de tan adulto, ese tono ingenuo y simple, pero que tanta verdad lleva a veces en sus palabras, y aunque sigue siendo un niño, Manolito empieza a dejar de ser Manolito para empezar a ser Manolo.


Los personajes siguen siendo redondos, increíblemente logrados, con sus más y sus menos, y aunque no tengan un gran trasfondo, creo que están mejor cuadrados que muchos de los bestseller de thrillers de misterio o cualquier otro estilo y, por supuesto, mucho más creíbles. Creo que gracias a que yo (y tantos otros) que fui un niño de la infancia, como diría el propio Manolito, puedo reconocer a mi madre en la Cata, a ciertas vecinas o conocidas en la Luisa, a mi padre en el suyo... Y, juraría que no me equivoco al decir esto, es por eso por lo que Elvira Lindo ha sabido llegar tanto a tanta gente de tantas edades, y es que, si la gente se identificaba con las historias de Harry Potter, ¿quién no iba a hacerlo con un niño como éste? ¿Quién no ha tenido un amigo como el Orejones López (que es un cerdo traidor)? ¿Quién no ha sentido cierto temor ante un Yihad en su vida o sentido aversión de una Susana Bragassucias? ¿Quién no se ha sorprendido la primera vez que vio a un profesor fuera de la escuela? En definitiva, ¿quién no se siente identificado, por poco que sea, con este Harry Potter de barrio?

La verdad es que no sé muy bien cómo seguir o cómo concluir con esto, porque realmente me ha gustado, ha conseguido volver a recuperar la idea sin fallarme lo más mínimo, pero más que por ser un novelón, porque ha sabido tocarme la fibra sensible, volver a hacerme sentir niño, volver a identificar mi vida con la vida de Manolito, me ha hecho sentir la ilusión de leer algo de uno de esos personajes de libro que marcan tu vida... Y eso es algo que pocos libros consiguen. Y repito, no tiene una trama con recovecos que te hagan pensar, ni unos personajes con mucho trasfondo psicológico, pero es una novela tan redonda que sólo puedo recomendarla y decir una última cosa que siempre he querido decir: Gracias, Elvira Lindo.


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