miércoles, 26 de septiembre de 2012

Reseña: Azul, una comedia del arte

De la mano de:

Título: Azul, una comedia del arte
Autor: Christopher Moore
Editorial: Minotauro
Año de publicación: 2012
Páginas: 392
ISBN: 9788445000601
Precio: 19,95 €

"Es el color del manto de la Virgen María, el intenso pigmento deseado por los artistas, un exquisito tono marcado por el peligro, la aventura e incluso lo sobrenatural. Es AZUL. En julio de 1890, Vincent van Gogh se dirigió a un campo de maíz y se pegó un tiro. ¿En serio? ¿Qué artista intentaría quitarse la vida en la cima de su carrera y luego andaría más de un kilómetro buscando ayuda? ¿Y qué pintaba en todo esto el hombrecillo retorcido que perseguía a Van Gogh por toda Francia? ¿Y por qué en la última época de su vida el pintor sentía pánico ante la mera visión de un cierto tono de azul? Éstos son sólo algunos de los enigmas a los que se enfrentarán los amigos de Vincent: el antiguo-panadero-ahora-pintor Lucien Lessard y el bon vivant Henri Toulouse-Lautrec, quienes juran descubrir la verdad acerca de la prematura muerte de Van Gogh, aunque eso suponga descender a los infiernos de todos y cada uno de los burdeles de París. Oh là là, quelle surprise y zut alors! Una combinación magnifique de intriga, pasión y arte, aderezada con bailarinas de can can, baguettes y el mejor coñac. Azul es otra obra maestra llena de ingenio y sorpresas de la mano del único, el inigualable, Christopher Moore."

OPINIÓN PERSONAL

Como sucede con casi todas las obras de Christopher Moore es, simplemente, otra obra maestra. Después de haber leído hace menos de un mes El bufón (de la cual espero subir en breves la reseña), Azul me ha dado el toque sofisticado que le faltaba a la otra, porque creo que, aunque completamente opuestas, son totalmente complementarias. Si en El bufón tenemos un ambiente rico, noble, desmedido, donde todos se lo montan con todos y ninguno tiene pelos en la lengua, en Azul tenemos un ambiente más decadente como es Montmartre a finales del XIX, un entorno artístico con prostitutas, alcohol y, como dicen en Moulin Rouge, bohemios creadores pero trágicamente indigentes protegidos de Toulouse (nunca mejor dicho), aunque, por el contrario, donde priman los sentimientos, el amor, la pasión, la locura... Es decir, dos ambientes completamente diferentes donde sucede algo completamente diferente a lo que se debiera pensar. Como he dicho, complementarias.

Me gustan los libros de Christopher Moore, porque si se trata de versiones, relecturas o son novelas digamos... "Históricas", al final siempre añade unas páginas donde pide perdón por saltarse muchas veces los historicismos o adecuarlos a su novela para que todo cuadre, y creo que eso es algo que le honra como escritor y que, como lector, después aclara muchas cosas. Además, como proyecto de historiador del arte (crucemos los dedos porque todo salga bien cuando tenga que salir) y amante de la obra de Toulouse-Lautrec, Azul me parece un buen recorrido por el impresionismo que, aunque suponiendo ciertas cosas como es el carácter de algunos personajes, mostrándonos a un Toulouse despreocupado que encaja bastante con la imagen que da de sí mismo, un Gauguin altivo y crítico o incluso un Van Gogh que no está tan loco como parece. Creo que juega bastante bien con las diferentes personalidades que les supone y que, además, ha sabido escoger para cada uno de ellos.


Aunque el arranque con el "suicidio" de Van Gogh es bastante rápido y con bastante acción, el inicio de la novela es más pausado. Supongo que está justificado, ya que la acción empieza bastante lejos de donde se encuentra el pintor, pero supone un cambio bastante grande de ritmo que después se va recuperando de buena manera. Aún así, se hace algo raro. El resto de la novela, como digo, sucede de manera más amena una vez que ubicas a los personajes. Eso sí, la trama de "Marchante de colores" (el malo y, por tanto, donde se encuentra la chicha del asunto) tarda en desarrollarse, pero tengo que decir que me encanta hasta el punto de decirle al libro "Por Dios, cuéntamelo ya". Me encanta sufrir, pero merece la pena la espera.

Como ya he dicho los puntos fuertes y débiles de la novela, concluiré diciendo lo mismo que al inicio: Es una obra maestra que empieza muy alto y que hace que le pidas más ritmo y acción y, aunque tarda, al final te va dando en pequeñas dosis lo que necesitas. En definitiva, Christopher Moore, una vez más, te has coronado.


4'5 de 5

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Reseña: Azul, una comedia del arte

De la mano de:

Título: Azul, una comedia del arte
Autor: Christopher Moore
Editorial: Minotauro
Año de publicación: 2012
Páginas: 392
ISBN: 9788445000601
Precio: 19,95 €

"Es el color del manto de la Virgen María, el intenso pigmento deseado por los artistas, un exquisito tono marcado por el peligro, la aventura e incluso lo sobrenatural. Es AZUL. En julio de 1890, Vincent van Gogh se dirigió a un campo de maíz y se pegó un tiro. ¿En serio? ¿Qué artista intentaría quitarse la vida en la cima de su carrera y luego andaría más de un kilómetro buscando ayuda? ¿Y qué pintaba en todo esto el hombrecillo retorcido que perseguía a Van Gogh por toda Francia? ¿Y por qué en la última época de su vida el pintor sentía pánico ante la mera visión de un cierto tono de azul? Éstos son sólo algunos de los enigmas a los que se enfrentarán los amigos de Vincent: el antiguo-panadero-ahora-pintor Lucien Lessard y el bon vivant Henri Toulouse-Lautrec, quienes juran descubrir la verdad acerca de la prematura muerte de Van Gogh, aunque eso suponga descender a los infiernos de todos y cada uno de los burdeles de París. Oh là là, quelle surprise y zut alors! Una combinación magnifique de intriga, pasión y arte, aderezada con bailarinas de can can, baguettes y el mejor coñac. Azul es otra obra maestra llena de ingenio y sorpresas de la mano del único, el inigualable, Christopher Moore."

OPINIÓN PERSONAL

Como sucede con casi todas las obras de Christopher Moore es, simplemente, otra obra maestra. Después de haber leído hace menos de un mes El bufón (de la cual espero subir en breves la reseña), Azul me ha dado el toque sofisticado que le faltaba a la otra, porque creo que, aunque completamente opuestas, son totalmente complementarias. Si en El bufón tenemos un ambiente rico, noble, desmedido, donde todos se lo montan con todos y ninguno tiene pelos en la lengua, en Azul tenemos un ambiente más decadente como es Montmartre a finales del XIX, un entorno artístico con prostitutas, alcohol y, como dicen en Moulin Rouge, bohemios creadores pero trágicamente indigentes protegidos de Toulouse (nunca mejor dicho), aunque, por el contrario, donde priman los sentimientos, el amor, la pasión, la locura... Es decir, dos ambientes completamente diferentes donde sucede algo completamente diferente a lo que se debiera pensar. Como he dicho, complementarias.

Me gustan los libros de Christopher Moore, porque si se trata de versiones, relecturas o son novelas digamos... "Históricas", al final siempre añade unas páginas donde pide perdón por saltarse muchas veces los historicismos o adecuarlos a su novela para que todo cuadre, y creo que eso es algo que le honra como escritor y que, como lector, después aclara muchas cosas. Además, como proyecto de historiador del arte (crucemos los dedos porque todo salga bien cuando tenga que salir) y amante de la obra de Toulouse-Lautrec, Azul me parece un buen recorrido por el impresionismo que, aunque suponiendo ciertas cosas como es el carácter de algunos personajes, mostrándonos a un Toulouse despreocupado que encaja bastante con la imagen que da de sí mismo, un Gauguin altivo y crítico o incluso un Van Gogh que no está tan loco como parece. Creo que juega bastante bien con las diferentes personalidades que les supone y que, además, ha sabido escoger para cada uno de ellos.


Aunque el arranque con el "suicidio" de Van Gogh es bastante rápido y con bastante acción, el inicio de la novela es más pausado. Supongo que está justificado, ya que la acción empieza bastante lejos de donde se encuentra el pintor, pero supone un cambio bastante grande de ritmo que después se va recuperando de buena manera. Aún así, se hace algo raro. El resto de la novela, como digo, sucede de manera más amena una vez que ubicas a los personajes. Eso sí, la trama de "Marchante de colores" (el malo y, por tanto, donde se encuentra la chicha del asunto) tarda en desarrollarse, pero tengo que decir que me encanta hasta el punto de decirle al libro "Por Dios, cuéntamelo ya". Me encanta sufrir, pero merece la pena la espera.

Como ya he dicho los puntos fuertes y débiles de la novela, concluiré diciendo lo mismo que al inicio: Es una obra maestra que empieza muy alto y que hace que le pidas más ritmo y acción y, aunque tarda, al final te va dando en pequeñas dosis lo que necesitas. En definitiva, Christopher Moore, una vez más, te has coronado.


4'5 de 5